DECRETAMOS LA ERECCIÓN DE LA PARROQUIA CON EL TÍTULO SANTA ADELA

"Partiendo de la confluencia de la calle Esfinge con la calle Bósforo, siguen en una línea recta imaginaria en dirección Este hasta los límites del Antiguo Municipio de Canillejas; los continúan por dichos limites en  dirección Norte hasta encontrar la Avenida de América a la altura del kilómetro 9,900; siguen por dicha Avenida en dirección a Madrid hasta llegar al kilómetro 8,400 en su confluencia con el paso sobre la Avenida de América y con la Calle Gutiérrez Canales; continuando por el eje de dicha calle en dirección Sureste hasta su intersección con la Avenida de Aragón, y siguen dicha Avenida en dirección Este hasta su confluencia con la calle Esfinge, continuando por el eje de dicha calle en dirección Sur hasta su confluencia con la calle del Bósforo, punto de partida".

DOTAMOS a la nueva parroquia con la nómina del Estado y los decretos establecidos por el Arzobispado, provenientes de las libres aportaciones de los files, y mandamos que este Decreto se publique en el BOLETIN OFICIAL DEL ARZOBISPADO, y que su parte dispositiva se fije en los canceles de la parroquia matriz, como también ordenamos que la nueva parroquia comience a regir el día primero de abril de mil novecientos setenta y tres.

Dado en Madrid, a nueve de marzo de mil novecientos setenta y tres

 

Cardenal TARACÓN

 

Por mandato de S. E. Rvdma.

ANTONIO GARCÍA DEL CUETO

Canc. Secr. Gral.


Santa Adela

 

Adela o Adelaida, es un nombre alemán que significa: "de noble familia". A esta santa le decían también Alicia.

Cada 16 de diciembre recordamos a Santa Adelaida de Borgoña, esposa de Otón I, rey de Francia Oriental y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. PATRONA DE NUESTRA PARROQUIA. Ella, a pesar de que vivió desde la cuna rodeada de las vicisitudes y glorias del poder político -era hija de Rodolfo II de Borgoña y de Berta de Suabia-, no se dejó persuadir por este y aprendió a ponerlo en el lugar que le corresponde: al servicio de los más necesitados, de las causas justas y de la Iglesia que Cristo fundó.

 

El año en que nació Adelaida no ha podido ser determinado de manera exacta. Probablemente nació entre los años 928 y 933, en el reino de Borgoña -ubicado entre la Francia actual y parte de la Italia del norte-. A los 15 años, por un arreglo político, contrajo matrimonio con Lotario, rey de Italia. Quedó viuda con una hija, Emma que tenía 6 años. a los 19 años cuando su marido fue asesinado en medio de una conspiración para hacerse del trono. hija Emma llegó a ser reina de Francia.

El usurpador Berengario la encerró en una prisión y le quitó todos sus poderes y títulos, porque ella no quiso casarse con el hijo del tal Berengario. Su capellán se quedaba admirado porque Adelaida no se quejaba ni protestaba y seguía tratando a todos los carceleros con exquisita amabilidad y dulzura. Todo lo que sucedía lo aceptaba como venido de las manos de Dios y para su bien. Le robaron sus vestidos de reina y todas sus alhajas y joyas y le dieron unos harapos como de pordiosera. En su oscura prisión pasó varios meses dedicada a la oración. Los carceleros exclamaban: "Cuánto heroísmo tiene esta reina. ¡No grita, no se desespera, no insulta! ¡Sólo reza y sonríe en medio de sus lágrimas!".

Y mientras tanto su capellán, el Padre Martín, consiguió un plano del castillo donde ella estaba prisionera, abrió un túnel y llegando hasta su celda la sacó hacia el lago cercano donde la esperaba una barca, en la cual se la llevó hacia le libertad haciéndola llegar hasta el Castillo de Canossa, donde se refugió. Pero Berengario atacó aquel castillo y Adelaida envió unos embajadores a Otón de Alemania pidiéndole su ayuda. Otón llegó con su ejército, derrotó e hizo prisionero a Berengario y concedió la libertad a la santa reina.

Otón se enamoró de Adelaida y le pidió que fuera su esposa. Ella aconsejada por el Padre Martín, aceptó este matrimonio y así llegó a ser la mujer del más importante mandatario de su tiempo. Los dos se fueron a Roma y allá el Sumo Pontífice Juan XII coronó a Otón como emperador y a Adelaida como emperatriz.

Otón el grande reinó durante 36 años. Mientras tanto su santa esposa se dedicaba a socorrer a los pobres, a edificar templos y a ayudar a misioneros, religiosos y predicadores. La emperatriz se dedica a hacer el bien. Protege, socorre y consuela a los necesitados. Considera el poder como una carga para ella y un servicio para el bien del pueblo.

Al morir su esposo Otón I, le sucedió en el trono el hijo de Adelaida, Otón II, pero este se casó con una princesa de Constantinopla, ésta era dominante y orgullosa y le exigió que tenía que alejar del palacio a Adelaida. Otón aceptó semejante infamia y echó de su casa a su propia madre. Ella se fue a un castillo, pero pidió la ayuda de San Mayolo, abad de Cluny, le habló de tal manera a Otón que lo convenció que nadie mejor lo podía aconsejar y acompañar que su santa madre. Y así el emperador llamó otra vez a Adelaida y le pidió perdón y la recibió de nuevo en el palacio imperial.

Otón II murió en una guerra y su viuda la princesa de Constantinopla se apoderó del mando y trató duramente a Adelaida. Ella decía: "Solo en la religión puedo encontrar consuelo para tantas pérdidas y desventuras". En medio de sus penas encontraba fuerzas y paz en la oración. A quienes le trataban mal les correspondía tratándoles con bondad y mansedumbre.

Una extraña enfermedad acabó con la vida de la princesa de Constantinopla y Adelaida quedó como regente, encargada del gobierno de la nación, mientras su nieto Otón III llegaba a la mayoría de edad. Fue para sus súbditos una madre bondadosa. Ignoraba el odio y no guardaba resentimientos con nadie. Supo dirigir el gobierno del país alemán con bondad y mucha compresión, ganándose el cariño de las gentes.

Fundó varios monasterios de religiosos y se preocupó por la evangelización de los que todavía no conocían la religión católica. Se esforzaba mucho por reconciliar a los que estaban peleados.

Su director espiritual en ese tiempo fue San Odilón, el cual dejó escrito: "La vida de esta reina es una maravilla de gracia y de bondad".

Santa Adelaida tuvo una gran suerte, y fue que durante toda su vida se encontró con formidables directores espirituales que la guiaron sabiamente hacia la santidad: el Padre Martín, San Adalberto, San Mayolo y San Odilón. En la vida de nuestra santa sí que se cumplió lo que dice la S. Biblia: "Encontrar un buen amigo es mejor que encontrarse un buen tesoro. Quien pide un consejo a los que son verdaderamente sabios, llegan con mucha mayor facilidad al éxito".

Cuando su nieto Otón III se posesionó como emperador, ella se retiró a un monasterio, y allí pasó sus últimos días dedicada a la oración. Reza, se mortifica y expía por los pecados de su pueblo. Muere en la actual Francia a las puertas del segundo milenio.

                                          

 

-         La imagen de SANTA ADELA fue bendecida día 22 de junio de 2017 por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Juan Antonio Martínez Camino (Obispo Auxiliar de Madrid).

 

-         Rasgos destacados por el Artista D. Marcos Lozano, escultor de la imagen: Emperatriz (corona, cetro y crismón), mujer santa (túnica), cristiana: apoyada firmemente en la fe (pie izquierdo), “en camino-anuncio evangelio” (pie derecho), generosa con los pobres (brazo izquierdo y limosnera), santa. “Lleva en su cuerpo las señales de Cristo: corona de cristo-sien y clavo-pie derecho, fortaleza y serenidad (rostro).


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